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Luis Antonio Vidal

@vidal_38

En eso de aceptar desertores de otros partidos y convertirlos en candidatos, Morena ya tiene competencia con el PANAL y el Partido Verde.

Reciben políticos desechados de sus partidos y a dos manos les entregan candidaturas porque carecen de militantes con trabajo de base.

Si a López obrador se le critica por los cascajos adquiridos, los panalistas y ecologistas cantan en el mismo tono de la desesperación para fortalecerse, aunque cometan el pecado de la incongruencia y el oportunismo.

Aquí, el PANAL ungió como candidato a gobernador a un flan electoral derrotado en el primer round del proceso de recolección firmas para la candidatura independiente. Saben en el partido turquesa que el ex asistente de Gina Trujillo y de Jesús Alí será barrido en las urnas, pero no tenían mejor opción. En tierra de ciegos, el tuerto es rey.

El Verde, por su parte, anda esperando al ex priista Alí para registrarlo con candidato a la gubernatura. Es una especie de premio consolación que le avienta Pico Madrazo para ver qué tantos votos le resta a la base priista.

Actuar como rémoras del PRI y PRD, sumando también a aquellos con una sediciente independencia, convierten a estos partidos en una mala copia de la estrategia morenista de sumar resentidos.

Los neopanalistas y neoecologistas saben que si bien en Morena tendrían mayores posibilidades de triunfar, los espacios ya están ocupados y no hay boletos para ellos como competidores.

Por eso buscan a los verdes y turquesas, imitadores del reciclatón.

La Morralla

Agapito Domínguez anda activo en Morena. Ahora compite contra el partido en el gobierno del cual formó parte. Purificado, los seguidores de AMLO seguramente ahora ya han de pensar que ha sido el mejor director del ISSET de la historia *** La crisis en el sector educativo explotó por la falta de liquidez, pero se incrementó por la arrogancia del secretario quien se ganó el cargo organizando un par de maestrías y doctorados en el IAP. Así de fácil *** Hasta el domingo.