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René Alberto López

El senador Fernando Mayans Canabal, ahora en Morena, así como los casos del diputado federal Oscar Ferrer Ábalos, del alcalde de Cárdenas, Rafael Acosta León; del ex director general del Colegio de Bachilleres de Tabasco Jaime Mier y Terán, y del legislador federal Candelario Pérez Alvarado del PRD, se encuentran actualmente en el círculo de espera, llamémosle así. Otro que está en esa misma condición es José Manuel Lizárraga Pérez, diputado local del PVEM.
Los políticos tabasqueños mencionados son aún prospectos a aparecer en las boletas electorales en las elecciones del domingo 1 de julio, o, en su defecto, en alguna posición estratégica para empujar, en la búsqueda de la victoria, a sus respectivos partido políticos.
En Morena se analiza al más alto nivel las posibilidades de meter en la competencia electoral al senador Mayans a fin de aprovechar su potencial político y desde ahí ayude a estimular a los ciudadanos para que el partido de izquierda haga realidad el eslogan de “hagamos juntos historia”.
Hasta donde sabemos, en el partido fundado por Andrés Manuel López Obrador hay un grupo de estrategas que estudia todo lo concerniente a apuntalar las candidaturas de Adán Augusto López Hernández, claro, llevando a su lado a los mejores cuadros, por lo que están moviendo sus fichas de manera cuidadosa para que todos aporten su ayuda en la competencia por venir.
En ese rol se maneja con insistencia la forma de incorporar a Fernando Mayans es una posición importante en la que mejor se explote su experiencia y su fortaleza electoral, pues saben a bien que trae buenos números, principalmente en la capital del estado.
En eso están en Morena y, quizá por ello se le observó con bastante ánimo al doctor de profesión en la asamblea, ayer domingo, en la que tomó protesta el candidato de Morena a la gubernatura.
En el PRD tampoco están dispuestos a perder el tiempo ni a sus mejores cuadros, ya que necesitan de todos para fortalecer la candidatura de Gerardo Gaudiano Rovirosa, a quien ya le pican los pies por comenzar a caminar de extremo a extremo el estado.
Gerardo Gaudiano, empero, necesita de la unidad de su partido para lograr amalgamar el mayor número de sufragios que lo lleve a la Quinta Grijalva. En ese escenario los tácticos de ese instituto están tejiendo fino en los municipios de Centro, Cárdenas y Huimanguillo.
La estrategia pasa porque no se les rompa el partido en el Centro, independientemente de quien sea electo como candidato, ya sea Jaime Mier y Terán o Candelario Pérez. “Los dos cuadros y su capital políticos les hacen falta al partido”, confiaron al columnista.
En ese mismo tenor trabajan en la localidad de Cárdenas, aunque ahí dicen que el único que podría enfrentar con éxito al candidato de Morena, aún y con su efecto “López Obrador” es el alcalde Rafael Acosta León, aunque hay resistencia de otro grupo, con el que están trabajando “para que entienda la importancia de ganar en Cárdenas”, dicen.
La plaza de Huimanguillo es otra papa caliente para el PRD, pues el diputado federal Oscar Ferrer; la diputada local María Estela de la Fuente y el alcalde Sabino Herrera, los tres están fuertes hacia afuera del partido, aseguran, aunque es Oscar Ferrer quien fusiona el apoyo de las bases de los perredistas en esa localidad.
La tarea no ha sido fácil para los operadores, ya que tienen como objetivo sacar la candidatura sin raspones, porque, insisten, Gerardo Gaudiano los necesita a todos. Requiere un PRD más unido que nunca.
El partido de Federico Madrazo Rojas, esto es, el PVEM, lleva la fiesta electoral con más calma. A este instituto político le falta definir si inscriben o no candidato a la gubernatura, así como el caso de Macuspana, en donde tienen un buen prospecto a la alcaldía en la persona del diputado local José Manuel Lizárraga Pérez.