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René Alberto López

Desde hace algunos años una de las principales notas en el Instituto Electoral y de Participación de Tabasco (IEPCT) ha sido la reiterada solicitud de ampliación del presupuesto y los altos salarios de los consejeros electorales.
Pero no todos actúan sólo de la misma forma en ese órgano electoral, pues resalta el caso del consejero Víctor Humberto Mejía Naranjo, quien junto con Rosselvy del Carmen Domínguez Arévalo, tomaron la decisión de devengar un salario menor en ese instituto, esto es, en vez del sueldo de 95 mil, ellos perciben 75 mil pesos mensuales, “por considerar que dicha percepción rebasaba la de los magistrados del Tribunal Superior de Justicia del Estado”.
Este columnista se enteró de tal acción en la plática del funcionario electoral con columnista de la Mesa de la Fraternidad, en donde también se dio a conocer que el debate de los candidatos a la gubernatura lo organizará una Comisión Temporal, que fijó las fechas del 8 de mayo y 11 de junio, aunque aún falta definir si será uno o dos moderadores.
Por cierto, Mejía Naranjo, no obstante su juventud, sabe escuchar la voz del pueblo, aspecto muy importante en la actividad pública y que aún falta tomar nota de ello a los políticos tabasqueños, que no aprenden lo de aquella frase atribuida al ilustre Carlos Alberto Madrazo Becerra:
“Si el pueblo dice que es de noche, aunque el sol esté brillando, hay que encender las farolas”.
Y es que el consejero narró que ante las críticas ciudadanas sobre el salario de los consejeros del IEPCT, él decidió abocarse a investigar lo que señala al respecto la Constitución Política del Estado.
De este modo, corroboró que “un consejero no debe ganar más que un magistrado del Tribunal Superior de Justicia, y así, tomó la decisión de devolver, cada mes, 20 mil pesos al área de finanzas del IEPCT. Algo muy raro en estos tiempos que, por supuesto, es una acción loable.
Con consejeros así, el IEPCT recupera la credibilidad hacia los ciudadanos que han perdido la confianza en ese organismo, ante tantas pifias en elecciones anteriores, al grado de que instancias nacionales han tenido que corregirles la plana.
Bien, el IEPCT tiene ahora mismo que coadyuvar, poner su parte, para que se limpie el lodazal en la disputa de la candidatura ciudadana a gobernador de Tabasco.
Alguien está haciendo trampa en esa competencia que, se ha desprestigiado al infinito ante la población, por los dimes y diretes y las acusaciones mutuas que rebasaron el ámbito local.
El IEPCT y el INE deben, están obligados, a desenmascarar al culpable de la falsificación de firmas. Los dos giran en el ojo del huracán: Oscar Cantón Zetina y Jesús Alí de la Torre, si uno de ellos es responsable, o, los dos, se les debe inhabilitar. Ya basta que por culpa de los políticos, Tabasco tenga la fama que tiene a nivel nacional en el tema electoral. Entonces, ahí está un reto para el IEPCT y, para la credibilidad de las instituciones electorales.
La botica
1.- Las acciones del gobierno del estado no paran. Ayer el gobernador Arturo Núñez Jiménez inauguró un invernadero de chile habanero que generará empleos en la zona de Huimanguillo, cuyo ejercicio además contribuye a la reconversión productiva.
2.- Rechaza el PVEM a Jesús Alí. Resulta que el diputado local del PVEM, José Manuel Lizárraga Pérez, consideró que su partido político no debe abanderar una posible candidatura al gobierno del estado del ex priísta, Jesús Alí de la Torre, a quien considera “más de lo mismo”