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 René Alberto López 

El quinto informe del gobernador Arturo Núñez Jiménez retrata con amplitud el largo y complicado caminar de una administración no arribada al poder en las mejores condiciones. 

Además, mostró la voluntad y el ingenio que ha puesto todo un equipo para hacer pan de la nada, levantar de cero al estado en el entendido que la administración del priísta Andrés Granier Melo, no sólo lo dejó en bancarrota por acciones de corrupción, sino que la alternancia encontró desorden, negligencia, caos en casi todas las dependencias, principalmente en el sector salud. 

Por si fuera poco, le tocó enfrentar la crisis petrolera con la caída del precio del crudo y los despidos de miles de tabasqueños de instalaciones de Pemex, cuyo problema golpeó por igual a comerciantes del sector gastronómico y hotelero, que tuvieron que reducir a su personal. 

Meter orden en las finanzas y atenuar la deuda del estado fue lo primero que hizo Núñez Jiménez a la cabeza de su equipo, para de ahí seguir recomponiendo lo que se pudo y construyendo con la idea de dejar las condiciones aptas para que los nuevos gobiernos no tropiecen, y se alcance el desarrollo deseado por todos los tabasqueños. 

Por ello, frente al auditorio que acudió a la lectura de su informe, Núñez Jiménez, alzando la voz para que se escuchara fuerte, soltó estas palabras: 

“Hay signos evidente de recuperación, dejaremos bases sólidas para que Tabasco recobre su grandeza”, ello a pesar de que “Tabasco ha enfrentado las circunstancias más difíciles de su historia, en gran parte por el impacto de la debacle petrolera en su economía y finanzas públicas, (pero) no todo son malas noticias”. 

En efecto, si usted compara aquel Tabasco de diciembre de 2012, en donde no había ni oxígeno en los principales hospitales, y los proveedores tomaron las calles en protesta por falta de pago de la administración, hoy la situación es distinta y, destaca el sentido social de este gobierno. 

Por supuesto, hay obras, muchas importantes, como la construcción del nuevo mercado José María Pino Suárez, a inaugurarse el próximo año, y el Centro de Salud con Servicio Ampliado, edificado en Buenavista, que beneficiará a 82 mil habitantes de la zona indígena de Tamulté de las Sabanas. 

Todas ellas y más, las enumeró y detalló Núñez Jiménez en el acto que encabezó el domingo en el parque Tabasco, pero sin duda hay otras que serán recordadas  allá en las comunidades, donde viven las familias más sufrida, la gente de a pie, olvidada por otras administraciones. 

Me refiero sin dudas al programa Casa Amiga, iniciado en 2014, en el que se les ha dado un sitio “cómodo y digno” a 4 mil 109 familias, cuyos integrantes jamás olvidarán esta acción de gobierno, así como los 242 mil pobladores de distintas comunidades que hoy ya cuentan con agua potable. 

Y, donde dejamos este acierto del programa Cambia Tu Tiempo, impulsado por el sistema DIF, en el que miles de jóvenes son apoyados para alejarlos de actividades negativas, y ellos a la vez desarrollan actividades de asistencia social a la comunidad. Todo un éxito. 

En primera fila, Aurelio Nuño Mayer, secretario de Educación del gobierno federal y representante del presidente Enrique Peña Nieto, escuchaba con atención las palabras del gobernante tabasqueño, y de vez en vez se reclinaba hacia adelante para oír mejor, claro, sorprendido porque él conoció la situación en que Núñez Jiménez recibió el estado, y escuchaba ahora los logros en esta administración. 

Por eso, reconoció el quehacer gubernamental de Núñez al decir que se tratan de logros reales y objetivos y agregó que “ha sido muy transcendente el trabajo del mandatario y de todo el gobierno de Tabasco, lo cual se refleja, señaló, en el hecho de que más de 80 por ciento de las escuelas quedarán renovadas al término del sexenio”. 

Por supuesto, el reconocimiento al desempeño de la labor de Núñez y su equipo fue generalizado, al grado de que sociedad civil, empresarios y dirigentes de partido políticos, ahí reunidos, afirmaron que Tabasco “avanza en el camino del progreso”,  y se advirtió la civilidad que permeó en el acto de gobierno. 

Por ejemplo, el dirigente estatal del PRI, Gustavo de la Torre Zurita, reconoció que el gobierno del estado mantiene una relación institucional con los partidos políticos, en tanto que el dirigente estatal del PAN, Francisco Castillo Ramírez, resaltó la capacidad del gobierno a cargo de Arturo Núñez para salir adelante aún con las dificultades con las que inició su gestión.

Gustavo Rosario Torres, secretario de Gobierno, quien entregó el informe en el Congreso tabasqueño, previo al acto de Núñez, precisó que el mandatario estatal ha sacado adelante a esta entidad, pese a las adversidades que se han encontrado a lo largo de cinco años, 

Bien, fíjese que Núñez se planteó al inicio de su administración una división del sexenio en tres etapas de dos años cada una para enfrentar: crisis heredada, consolidar avances e impulsar desarrollo integral, por lo que, con la firmeza que los caracteriza, durante su mensaje manifestó: 

“Tabasco saldrá adelante. Volverá a ser entidad federativa de atracción y de vanguardia en el sureste de la república. Ya lo hemos sido y lo volveremos a ser”. 

Lo dijo fuerte y lo expresó claro. Así que, lo mejor de la alternancia está por venir.