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René Alberto López

¡Mira lo que son las cosas!, el odiado rival de la izquierda (sector lopezobradorista), me refiero al que llaman “el innombrable”, fue quien en un error de cálculos ayudó a abonar uno de los factores, el más importante si me apuran, para que el PRD sacara al PRI del poder en Tabasco, después de más de 80 años.
La historia es la siguiente: En efecto, fue en el gobierno de Andrés Granier Melo cuando el Congreso del estado de ese entonces, con mayoría priísta, realizó reformas a la Constitución Política del Estado.
Entre ellas resaltó la modificación de la fecha para la realización de la jornada electoral a fin de elegir gobernador del estado. En vez del segundo domingo de octubre, como era, se empalmó con los comicios federales.
Muchos creen, de manera equivocada, que la idea de empatar las elecciones tabasqueñas con las federales (hacerlas concurrentes) fue del entonces secretario de Gobierno, Humberto Mayans Canabal. No es correcta esa versión.
Un destacado militante del PRI tabasqueño, próximo a la cúpula del Comité Ejecutivo Nacional del tricolor, enterado de los entretelones del partido, vivió de cerca los acuerdos y desencuentros rumbo a las elecciones de 2012.
Pasado un buen tiempo, no resistió contar a este franjero de dónde surgió la propuesta de hacer reformas constitucionales en Tabasco para que se lograran elecciones concurrentes.
Sí, no podría ser un personaje cualquiera, sino un hombre ligado al poder nacional y con todo el poder como el ex presidente Carlos Salinas de Gortari. Claro, no se trató de una ocurrencia, había, por supuesto, un argumento de peso, pero sus cálculos fueron inexactos.
El pensamiento del ex presidente era borrar electoralmente a Andrés Manuel López Obrador en su tierra, en los comicios de 2012, y confiaba en el “efecto Peña Nieto”, debido a que, en efecto, el candidato del PRI tenía amplia ventaja en las encuestas de entre 18 y 20 puntos y, nunca dejó el primer lugar.
Se maniobró, pues, desde arriba, desde el centro, y acá acataron los órdenes del PRI nacional. Así fue como “empataron” las elecciones locales con las federales, en el entendido que el PRI gobernaba el Congreso y el priísta Granier Melo era el gobernador de Tabasco.
Pero el resultado fue catastrófico para el partido tricolor, pues en esa jornada electoral, en las elecciones concurrentes del 1 de julio, y en un hecho histórico, la coalición Movimiento Progresista logró la hazaña de sacar al PRI de la Quinta Grijalva.
Los del tricolor fueron arrasados en esta zona: el PRD ganó la gubernatura; 10 de 17 alcaldías, también por primera vez el ayuntamiento de Centro, capital del estado, así como 18 de 21 diputaciones locales de mayoría; y carro completo en las federales: las seis diputaciones y las dos senadurías.
Claro, todo ello debido al “efecto López Obrador”, que venció a ese “efecto Peña Nieto”, que traían en mente los del PRI, pero en Tabasco el del Estado de México no pudo ganar, ya que el de Tepetitán se impuso 647 mil 086 contra 346 mil 555, esto es, AMLO obtuvo el 59.30 por ciento de los votos, en tanto que Peña Nieto capturó el 31.76.
Así, al hacer concurrentes las elecciones en Tabasco, los partidos de izquierda que postulen al político tabasqueño, cuentan con el plus del “efecto López Obrador”.
Tanto es así, que contribuyó para que la izquierda por primera vez se adjudicara la gubernatura de esta entidad, gracias a la maniobra del PRI, a sugerencia del ex presidente Carlos Salinas.
Ahí se las dejo…
La botica
¡Ahí es!, Evaristo. Nadie en estas campañas había tocado el tema del “borrón y cuenta nueva”, una vieja demanda del pueblo tabasqueño contra las altas tarifas eléctricas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Ayer, el candidato de Morena Evaristo Hernández Cruz abordó el tema durante su gira proselitista, y se comprometió a apoyar el añejo reclamo. Sin duda, le acarreará miles de votos al candidato a la alcaldía de Centro, pues se trata de un problema social que afecta a más de 150 mil usuarios del municipio, cuya cabecera es Villahermosa.