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René Alberto López

Hace muchos años, en épocas del partido dominante, cuando los políticos postulados por el PRI eran los seguros ganadores, entonces las candidaturas de oposición no eran atractivas.

Los dirigentes opositores las repartían como hojas volantes, llegaban hasta las casas para intentar convencer a vecinos. Hoy, hasta en el partido más insignificante hubo colas, filas, para allegarse una candidatura… a lo que fuera.

Pero hay otras candidaturas, aunque de partidos calificados de paleros, o derivada de los afamados independientes, que tienen una finalidad siniestra, y, son ordenadas por el dueño del tablero.

Así, hoy compiten partidos opositores con fuerza real para triunfar en los comicios. Sin embargo, hay otras candidaturas que, aunque enjutas y, a sabiendas que van a una derrota segura, sirven a la estrategia del que maneja el ajedrez político, que quiere hacerle jaque mate a quien se perfila como rey.

Servir, pues, de esquirol en elecciones, deja buenos dividendos, negocios, al candidato y a su recua de acompañantes, porque está claro que son metidos de rellenos para tratar de darles de zancadilla a los candidatos fuertes.

Ello sucede en el ámbito nacional, y, en los estados, un caso claro es el del autodenominado El Bronco, Jaime Rodríguez Calderón, a quien a pesar de que el INE le descubrió las trampas en la falsificación de firmas, el polémico fallo del Tribunal Electoral metió al de Nuevo León a la contienda presidencial, pasándose el máximo tribunal las violaciones de El Bronco por el arco del triunfo.

Algo similar ocurrió aquí en Tabasco, con un decisión que manchó el papel de las autoridades electorales, y acrecentó su descrédito, al permitir a Oscar Cantón Zetina, flamante candidato del PVEM, aparecer en las boletas, cuando fue descubierto con más de 80 mil firmas falsas. Pero por el momento, vamos con el tema nacional.

Veamos, el caso de El Bronco y Margarita Zavala, esposa del ex presidente Felipe Calderón, obedecen a una estrategia electoral de quien o quienes mueven las fichas en el tablero del ajedrez político.

Solo como dato, les comentamos: hay otras candidaturas de menor rango, aquí y allá, que fueron impuestas, a pesar de sus esqueléticas posibilidades de triunfo, pero son parte de la táctica que traen en manos quien o quienes maneja los peones, alfiles y torres, en el tablero político.

Y es que podrán engañar a pocos, pero una amplia mayoría “no se está chupando el dedo”, para no darse cuenta de las perversas maniobras con el intento de pulverizar el voto y con ello tratar de reventar el objetivo central, esto es, debilitar a los candidatos fuertes.

Así, en términos beisboleros, diremos que lanzaron una bola ensalivada, pero muy lenta, que se le vio las costuras, y hasta un bateador de ligas menores podría bateárselas.

Entonces, está tan claro como el agua de manantial que El Bronco y Margarita Zavala son parte de una estrategia, en el afán de que el grupo que mantiene el poder político en México, no lo pierda.

Van a intentar todo, harán las acciones más reprobables, pues en esta elección se les va la vida, ello es, pueden perder los privilegios y las riquezas que por años han amasado.

No solo es la clase política. En la operación para asirse al poder toman parte los añejos grupos empresariales, los dueños del dinero, quienes integran los poderes fácticos, socios de grandes intereses, los mismitos que hacen negocios turbios en contubernio con gobernantes podridos.

Eso es todo. Esa es la gran movilización del sistema en el ámbito nacional, pues por primera vez los interese de la clase política gobernante se ven realmente en riesgo y, van a mover a fiscales, jueces, policías, y todo el poder del Estado para intentar imponerse a la voluntad popular el 1 de julio.

Ahí se las dejo…

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