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René Alberto López

Ni quien se acuerde del árbitro de la elección del 1 de julio aquí en Tabasco. Los presidentes municipales ya pasaron de electos  a autoridades formales.

Los diputados de la 63 Legislatura están en funciones desde el 5 de septiembre. Y, a días de cobrar su tercera quincena.

Adán Augusto López Hernández se encuentra hoy frente al ajedrez en el intento de mover lo mejor posible las fichas, esto es, a sus peones, torres, caballos y alfiles con los que buscará ser diestro en el manejo del tablero llamado Tabasco.

Así, el juez electoral, hizo su trabajo, y se cree que cerró bien, pues contrario a otras elecciones en Tabasco, en esta ocasión, a poco más de tres meses de la jornada electoral, ni quien se acuerde del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Tabasco (IEPCT).

Tal situación habla por sí sola de que los consejeros electorales, a estas alturas del juego, pueden decir satisfechos: misión cumplida.

Pues bien, el 9 de octubre pasado el Consejo Estatal del (IEPCT)  clausuró los trabajos relativos al Proceso Electoral Local Ordinario 2017-2018, cuyas labores  arrancaron oficialmente el 1 de octubre del año 2017.

 

 

En esa sesión el consejero Juan Correa López resaltó el devenir de unos comicios que resultaron diferentes a otros, y recordó que apostó porque así terminara la jornada electoral, cuando advirtió el domingo 1 de julio:

“El actual proceso electoral está transcurriendo, como nunca antes, a pesar de incidentes aislados, por el camino de la civilidad política, que mucho celebro y me reconforta en lo personal. Siempre he sido y soy partidario de la civilidad política y de la tolerancia. Apuesto a que así continúe desarrollándose y no tengo elementos para pensar de otra manera”.

Así, el martes último, al tomar la palabra en el cierre del proceso electoral, destacó que la elección tabasqueña concluyó en un ambiente civilizado, tal y como él lo percibió el día del proceso.

De este modo, el consejero hizo un recuento de la histórica jornada electoral, y valoró el comportamiento de los partidos políticos y de los ciudadanos.

Pero nos quedamos con parte de los que expresó y que consigno en el siguiente párrafo. Por la buena salud siempre de Tabasco y de la democracia, esperamos que su sentencia sea de profeta:

“Hoy, la desconfianza en los procesos electorales cedió su lugar a la confianza. Que esta se amplíe y consolide depende de los partidos políticos, de los actores políticos, del perfeccionamiento de los procesos electorales y de que las autoridades electorales continúen ejerciendo su función con absoluta responsabilidad y apego a la normatividad electoral; pero también del fomento permanente que todos hagamos de la civilidad política y de la cultura política en democracia”. Hasta aquí lo de Juan Correa.

En efecto, si algo atrajo la atención en las campañas, después en la jornada electoral, y por último cuando se dieron a conocer los resultados oficiales, fue esa tranquilidad suprema que, al menos en esta elección, enterró al Tabasco rupestre de otros comicios, materia de primera plana en los diarios nacionales por el grado de fraude y de violencia.

La urbanidad quedó coronada cuando, por ejemplo, la candidata del PRI, Gina Trujillo Zentella, y del Panal, Manuel Paz Ojeda, la misma noche del 1 de julio, se comunicaron con Adán Augusto para felicitarlo por su triunfo.

Sería un ejemplo para el país y el mundo que en futuros comicios, el estado de Tabasco siga caminando así, demostrando que en las clases de civismo, nos sentamos en los lugares de adelante.

Ahí se las dejo…

La botica

Macuspana. La buena noticia: saber de la movilidad con que inició el alcalde Roberto Villalpando Arias, quien en una semana ya trató con empresas que no solo invertirán en el municipio, sino que generarán empleos y desarrollarán programas sociales. La mala: El caudal de acciones de mal gobierno que dejó el ex edil José Eduardo Rovirosa. Pero, hasta donde sabemos, esa inmundicia gubernamental la está revisando a fondo la nueva administración, porque no habrá impunidad.